Un estudio muestra que los modelos de trabajo híbridos también tienen demanda en Suiza
¿A qué retos se enfrenta la empresa y cómo se consigue una implementación exitosa?

En los últimos dos años, nuestra forma de trabajar ha dado un vuelco total. Un montón de empleados tuvieron que empezar a trabajar desde casa de la noche a la mañana. Todo un reto también para las empresas. Nunca antes nuestra forma de trabajar había cambiado tan rápido y de forma tan radical como en este periodo. Un estudio de la Universidad de St. Gallen, en colaboración con Novu Office y HR Campus, reveló que esto ha supuesto un gran cambio de mentalidad en la mayoría de las empresas suizas encuestadas. Y es que, aunque la tendencia hacia modelos de trabajo más flexibles no es precisamente nueva, antes de la pandemia muchas empresas aún se mostraban reacias a cambiar su forma de trabajar. Sin embargo, ahora el 83 % de los empleadores encuestados llega a la conclusión de que la transición al teletrabajo ha sido un éxito para su empresa.
También ha habido cambios entre los empleados: solo el 12 % quiere volver a la oficina a tiempo completo tras la crisis del coronavirus, mientras que el 88 % prefiere un nuevo modelo de trabajo que incluya al menos un día de teletrabajo. De ellos, el 62 % prefiere un modelo híbrido, mientras que al 26 % le gustaría trabajar totalmente a distancia.
Los modelos de trabajo híbridos combinan el trabajo clásico en la oficina con la flexibilidad del teletrabajo. Mientras que antes de la pandemia el 35 % de las empresas suizas encuestadas utilizaban modelos de trabajo híbridos o, al menos, tenían previsto hacerlo, ahora se ha registrado un aumento hasta el 77 % en empresas de todos los tamaños y sectores. Sin embargo, la mayoría de las empresas aún se encuentran en la fase de desarrollo de estos modelos, ya que, aunque el trabajo híbrido tiene numerosas ventajas tanto para los empleadores como para los empleados, también hay que superar algunos retos.
Por ejemplo, el 89 % de los empresarios considera que el mayor reto es mantener una cultura empresarial inclusiva, y el 71 % ve dificultades a la hora de colaborar de forma eficaz en equipo. Esto significa que tienen que haber nuevas formas e instrumentos para unir por igual a los empleados, tanto en la oficina como en casa.
Así que, si en el futuro se recurre cada vez más a los modelos de trabajo híbridos, también habrá que buscar nuevas formas de abordar la gestión de proyectos. Por eso, aquí tienes tres consejos que te ayudarán a organizar el trabajo a distancia:
1. Establecer unas pautas
Sin un marco concreto, a menudo les cuesta a los empleados trabajar desde casa. Muchos se sienten obligados a estar localizables todo el día y ya no consiguen separar el trabajo de la vida personal. Por eso es importante definir bien el horario de trabajo. El teletrabajo también puede tener ventajas para los empleados que tienen que atender asuntos personales durante el horario laboral. En esos casos, sin embargo, hay que asegurarse de mantener al día tu agenda para que tus compañeros puedan ver cuándo estás disponible.
2. Centrarse en la comunicación
La comunicación puede plantear algunas dificultades cuando trabajas desde casa, ya que ya no hay esos breves charlitos en la cocina ni puedes aclarar una duda simplemente asomándote al escritorio de al lado. No siempre puedes localizar a tus compañeros por teléfono y, por lo general, los correos electrónicos no se responden al instante. Las reuniones online tampoco son siempre la mejor solución, ya que los empleados tienden rápidamente a aprovechar el momento para hacer otras cosas. Por eso, para mantener a todos los que participan en el proyecto al día en todo momento, hace falta otro tipo de comunicación. Además de las breves reuniones diarias de coordinación, un sistema de gestión de proyectos puede ayudarte de forma óptima a no perder demasiado tiempo con correos, videoconferencias o llamadas telefónicas. En un software de gestión de proyectos puedes gestionar tareas y avances, y así consultar en cualquier momento el estado actual de un proyecto.
3. Probar nuevos métodos
Cada proyecto y cada equipo de proyecto tiene sus propios requisitos y necesidades. Por eso, una solución que haya funcionado muy bien en un proyecto no tiene por qué funcionar necesariamente en otro. Así que mantén la mente abierta a nuevos enfoques, soluciones y posibilidades. Por ejemplo, ¿hasta ahora has apostado por la gestión de proyectos clásica? En ese caso, quizá te convenga probar ahora un enfoque ágil o híbrido. Esta forma de trabajar, autoorganizada y por pequeños pasos, puede, por ejemplo, mejorar la comunicación entre los miembros del equipo y su productividad.
Sobre el estudio: https://novuoffice.com/hybrid-work-compass/
Estaremos encantados de mostrarte en una charla personal cómo puede ser un sistema de gestión de proyectos adecuado en estas condiciones, sobre todo para una combinación híbrida de gestión de proyectos clásica y ágil.




